lunes, 2 de diciembre de 2013

ABEL BAILONE UN GRAN CAMPEON EN EL RING Y EN LA VIDA

Abel Celestino Bailone, nació en la localidad cordobesa de Almafuerte el 20 de Diciembre de 1952 y desde comienzos de la década del ´70, es ilustre ciudadano de la ciudad de Villa Mercedes (San Luis).
El “Gringo”, mote con que cariñosamente se lo identifica desde siempre, fue Campeón Argentino y Sudamericano de la divisional Medio Pesado, categoría en la que también reinaron, entre otros, Víctor Emilio Galindez, Miguel Angel Cuello y Gregorio “Goyo” Peralta.
El 12 de Mayo de 1978 gana el título de Campeón Argentino al vencer a Ramón Cerrezuela y el 22 de Junio de 1979, al superar por nocaut en 8vo. Round a Juan Espínola en Asunción del Paraguay, se ciñe la corona Sudamericana de los Medio pesados.
En el duro y exigente camino de los puños, se abrió paso en base a esfuerzo, dignidad, honestidad y valentía. Al transitar ese sendero, consiguió gozar de repetidas alegrías y también supo de amarguras, como cuando en Noviembre de 1982 se le dictaminó que por sufrir un desprendimiento de retina, debía dejar el boxeo para siempre.
Por entonces estaba 9º en el escalafón ecuménico y con chances ciertas de una pelea mundialista. El varonil y justificado llanto del “Gringo” no fue suficiente para torcer ese dictado del destino.
Dejó el boxeo de manera inmediata y desde entonces es un referente deportivo y humano de la comunidad villamercedina.
Tal vez una síntesis sobre este “gigante” sea la actitud que asumió la Federación Argentina de Boxeo, la que en premio a la honestidad, dignidad y bravura de Bailone, en un hecho sin precedentes y que jamás volvió a repetirse, le obsequiaron en su retiro el cinturón que lo certificaba como el número uno de su categoría. En otras palabras, un campeón para siempre.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Escándalo en la pelea entre Fabio Moli y el Matador Vidondo

En el Club Talleres de Remedios de Escalada, La Mole (120,600 kilos) perdió el combate cuando
paradójicamente tuvo su primera oportunidad de ganarlo, ya que despreció el reglamento cuando el árbitro Rodolfo Stella iba a realizarle a Vidondo (119,100) una cuenta de protección.

Cuando su rival estaba arrodillado en el tapiz, Moli no se retiró a su rincón y continuó golpeando a Vidondo.

Inmediatamente a continuación, y como consecuencia de esa escena lamentable, Stella tomó la decisión que correspondía, descalificó a quien agredió a su adversario de un modo antideportivo y desleal, con el agravante de que el impacto fue por demás peligroso, ya que Vidondo estaba indefenso.

El Gigante de Villa del Rosario, quien tiene 44 años, la había pasado mal desde el comienzo del pleito, ya que recibió cuentas de protección en el primero, tercero y cuarto capítulo.

El cordobés, de todos modos, también pegó y en varios pasajes le hizo sentir el peso de sus manos al ahora nuevo campeón.

Molí pasó a tener un récord compuesto por 44 triunfos, 29 de ellos expeditivos, nueve reveses y dos peleas sin decisión.

Por su parte, el neuquino radicado en Rosario, a los 36 años, además del cinturón argentino, tiene un palmarés conformado por 16  victorias, 14 de ellas por nocaut, un empate y una derrota.

jueves, 25 de julio de 2013

José Saro Giorgetti, “Kid Tutara”

Bonavena, José Saro Giorgetti, “Kid Tutara”
Nacido en Quequén como José Saro Giorgetti, todos lo recordamos como “Kid Tutara”, campeón argentino profesional de los pesos pesados y representante olímpico en los Juegos de Melbourne en 1956.

En sus comienzos en el amateurismo revolucionó el ambiente deportivo local con recordados combates frente a Carlos Gombault, que se trasformarían en verdaderos “clásicos” para los aficionados, siendo mojón una noche de octubre de 1952 cuando 1.500 personas asistieron al Club Defensores de Quequén, donde Tutara hacía de local, para presenciar una sensacional pelea que los jurados definieron en un empate.

Lejos parecen esos años donde el boxeador era ídolo por lo que valía y mostraba dentro del cuadrilátero. Hoy, estamos más acostumbrados al show mediático y la infinidad de cinturones y títulos con dudoso valor.

Tutara supo hacerse un nombre y trascendió las fronteras del distrito a fuerza de triunfos y espectáculos. En 1956 dio el gran salto: en el estadio de la Federación Argentina de Box y luego en el mismísimo Luna Park, ganó el selectivo nacional de la categoría pesado para representar al país en los Juegos Olímpicos de Melbourne.

Su experiencia olímpica, la primera para un deportista de nuestra ciudad, no colmó sus expectativas perdiendo en su primer combate ante el sudafricano Bekker tras un apresurado fallo arbitral que lo dejó afuera por KO técnico en el primer round. Hubo reclamos, pero no fueron oídos.

De todas maneras, esa valiosa experiencia fue otro paso en su destacada carrera, como para otros que estuvieron en esos Juegos. Ocho de los diez púgiles que viajaron alcanzarían el profesionalismo.

En 1958, Tutara debutó en el campo rentado ganándole al veterano Mario Pérez por KO en el primer round en un combate celebrado en la ciudad de Mar del Plata. Luego llegarían victorias ante Juan Carlos Banegas, M. Díaz y S. Asus que le darían la chance de medirse con el campeón Rinaldo Ansaloni. En Mar del Plata, el 23 de enero de 1959, en un combate en el que no estaba en juego el cinturón de Ansaloni, Tutara vence al oriundo de San Pedro de manera categórica por KO técnico en el cuarto asalto dejando un valioso precedente para reclamar una pelea por el título argentino de los pesados.
Después de sumar más triunfos ante Díaz, Omar Kader y Roberto Del Blanco le llega por fin su oportunidad ante Ansaloni, ahora con el cinturón en juego.

El 27 de junio de 1959, en el Lina Park de Buenos Aires, Tutara vuelve a brillar con toda su potencia y se impone por KO en el primer minuto del segundo round para darle un título argentino inédito a Quequén y a toda su gente.

A la hora de las defensas, el 14 de noviembre de 1959 le otorga la revancha a Ansaloni en un Luna Park vestido de gala que vería otra vez una actuación demoledora y un combate que se definió en el primer round.

Tras otro triunfo ante Ricardo González, llegaría el final de una seguidilla impresionante de triunfos con un traspié ante Pablo Miteff.

En 1960 se midió en una recordada pelea con Luis Angel Firpo, pedieron por KO en la segunda vuelta.

El sábado 4 de agosto de 1962, en el estadio Bristol de Mar del Plata, Tutara es desafiado por el título por el azuleño Gregorio “Goyo” Peralta, que lo había vencido en abril en el mismo escenario. Con récord de público y taquilla, el festival culmina con 12 rounds intensos y la victoria para el desafiante sobre Tutara, cambiando de poseedor la corona. El pesado de Quequén había sido campeón durante algo más de tres años.

Luego vinieron algunas victorias más, especialmente la obtenida en el Luna Park frente al peruano Roberto Dávila, en una de sus mejores actuaciones como profesional. También llenan los recuerdos de los amantes del boxeo local aquellos combates con Oscar “Ringo” Bonavena, entre ellas una en el estadio Bristol de Mar del Plata donde el quequenense dejó el ring tras haber acusado un golpe bajo. Fue revisado en los camarines y se constató la infracción. Ganó Giorgetti por descalificación en la octava vuelta.


Tras su retiro, Giorgetti continuó viviendo de manera sencilla y hasta los últimos días trabajó como chofer de taxi en la ciudad en la que siempre vivió, compartiendo su rica historia de vida con amigos u ocasionales pasajeros. Nos dejó un 18 de marzo de 2004

lunes, 22 de julio de 2013

¿Quién fue Justo Suarez?


Justo Suárez fue el primer gran ídolo que dio el deporte argentino. A fuerza de golpes, no sólo en el ring, sino también en la vida, se ganó en poco tiempo la admiración de las masas que se sintieron identificadas con su historia. Desde la miseria más absoluta llegó al estrellato y casi a la misma velocidad que ascendió se hundió en un ocaso muy oscuro. El Torito de Mataderos vivió rápido y murió joven, porque una tuberculosis terminó con su vida cuando sólo tenía 29 años. Allá por la década del 30 Argentina tenía una muy marcada diferencia económica y que alguien de clase baja llegara a codearse con las altas esferas era una utopía. Por eso cuando alguno lo conseguía era idolatrado y esto le sucedió a Suárez. 

Antes, en la prehistoria deportiva, se forjaban así los ídolos: de boca en boca, de emoción a emoción, de verdad a leyenda. Y no había dudas en la memoria popular. No hacía falta la evidencia de la televisión. Alcanzaba con el relato vertical y sincero, con el sentimiento compartido. Claro, se necesitaba pasta para llegar a la cima del reconocimiento, como siempre. O más que ahora, simplemente. Justo Suárez, el Torito de Mataderos, reunía todas las condiciones: infancia pobre, 24 hermanos, lustrador, vendedor de diarios, mucanguero (mucanga era la grasa liviana que bajaba por las canaletas de los mataderos), buena estampa, coraje ilimitado adentro del ring, simpatía afuera (si el afiche de su sonrisa se parecía a la de Gardel), fidelidad a su clase, amigo de los pibes, matrimonio joven con una telefonista, Pilar Bravo, Estados Unidos, ascenso social, voiture amarilla, ropa importada, caída estrepitosa, abandono de su mujer, miseria, tuberculosis y muerte a los 29 años. Por eso, cuando su cuerpo fue traído de Cosquin, y el cortejo fúnebre enfilaba hacia la Chacarita, una marea humana levantó el cajón y lo llevó en vilo hasta el Luna Park para ofrecerle el adiós agradecido en un velotorio de congoja memorable.Justo Suárez pasó como un relámpago por la vida. Llegó como un regalo de Reyes -la noche del 5 de enero de 1909- a una casa modesta, vecina a los corrales de Mataderos, donde sobraban hijos y faltaba el pan. A los 9 años ya trabajaba a los 19 era boxeador profesional, y a los 29 todo había terminado. Le alcanzaron 29 peleas para convertirse en el ídolo de los argentinos, allá en los años 30, cuando golpeaba la crisis de la depresión económica mundial, cuando la figura de Luis Angel Firpo se esfumaba en la memoria, cuando el boxeo -casi una rebelión contra la pobreza- convocaba multitudes en el Parque Romano, en la vieja cancha de River, en el Luna.La comunicación fue inmediata. Su velocidad, la potencia de sus golpes, su generosidad, su valentía, le valieron un campeonato de novicios, dos de veteranos y dos coronas sudamericanas, como aficionado. Tenía un estilo sin estilo, lo definió el recordado Félix Daniel Frascara. Categoría liviano, 48 peleas, todas ganadas, 42 antes del límite. Ya era el Torito y marcó el hito: la irrupción de la orilla en el mundo del boxeo, hasta entonces exclusivo de niños bien. Cada pelea suya era una fiesta. Camiones desbordantes de admiradores llanos, ruidosos y espectaculares, con sus matracas, bocinas y bombas de estruendos lo acopañaban. Lo formó Diego Franco, pero fue Pepe Lectoure (el tío de Tito) quien llevó el timón de su carrera. Pasaron Moya, Bianchi, Mallona, los Marfut, Venturi Fernández, Rayo, y algunos otros, hasta que llegó el momento clave: el choque por el titulo argentino con Julio Mocoroa, otro legendario. Justo era la imagen del barrio, el peleador frontal, el ídolo popular. Mocoroa representaba a la clase media, al estudiante de odontología, al estilista, al campeón. Ganó Suárez por puntos y trepó a la gloria deportiva, al esplendor mundano.Ya había ganado una fortuna cuando viajó por primera vez a Estados Unidos. Y arrasó. Glick, Perlick, Flower, Ray Miller, Kid Kaplan. En el segundo viaje -en busca del titulo mundial- tropezó con Billy Petrole, un temible probador de figuras. Y perdió estrepitosamente en nueve asaltos. Perdió su primera pelea y perdió el amor de Pilar Bravo. El fantasma de la tuberculosis ya lo había atrapado. Y el declive fue cruel y vertiginoso. Victor Peralta le quitó el titulo y se ganó el odio popular. Quiso volver, doblado por su enfermedad y lloró Pathenay, su último vencedor, como lloró el estadio entero, frente a esa caricatura de boxeador que quería seguir peleando contra su propia sombra.Murió tres años después, el 10 de agosto de 1938, en un hospital de Cosquín, con la única compañía de su hermana, en la miseria total y con la sonrisa ojerosa.No importa si se lo vio o no sobre un ring. La memoria popular lo hizo ídolo. El primero del boxeo argentino. Y por eso la proyección no tiene límite en el tiempo.

sábado, 8 de junio de 2013

Nicolino Locche: un radar humano Por Ulises Barrera

Aún me parece recordar el texto de una nota que Ray Robinson le dejó a su esposa. En ella trataba de explicar alguna derrota, algún paso en falso dado sobre la lona o recibir castigo que en otros tiempos no lo alcanzaba. Decía él: "No sé si alguna vez observaste a ese vecino que es empleado administrativo que vive en el piso superior al nuestro. La mujer de este hombre le recriminó un día que había regresado más tarde de su trabajo. Al escuchar esto, miré mi reloj, porque conocía las costumbres del vecino y te comenté que había llegado tan sólo un segundo más tarde de lo habitual. Te reíste burlonamente y esto me decidió a dejarte esta nota que habla de la significación y trascendencia de un segundo. Cuando yo era más joven sabía con qué puño me iba a atacar el rival, fuere con el puño derecho o con el izquierdo. Era como una intuición. Con el tiempo mi cerebro daba la orden, pero mis brazos no respondían, o mejor dicho, tardaba un segundo más en armar la defensa dispuesta por el cerebro. ¡Ese segundo puede ser fatal para un boxeador o para cualquier otra persona! ¿Te das cuenta ahora qué es un segundo?".

Ese órgano de la elección siempre está vinculado con la capacidad perceptiva. Nicolino Locche, que ha fallecido, pero no ha muerto porque los campeones no mueren jamás, deja una historia intuitiva que los aficionados, que tanto lo han admirado, quizá no lo vinculasen al famoso juego de los visteadores que durante tantos años era un juego para los hombres de campo. Sacaban una alpargata ambos y trataban de alcanzar al rival pegándole en la cara o en la cabeza. Pues bien, Locche llevó al ring aquella costumbre tan expandida en todas las provincias y particularmente por los pagos de Buenos Aires.

En diferentes oportunidades yo llevé hasta el gimnasio del Luna Park a dos neurólogos y realicé una prueba desconocida para muchos. Puse a un neurólogo al lado mío, mientras su entrenador Bermúdez daba la orden al sparring con firmeza de "tirarle con todos los golpes posibles a este vago". Me puse yo en una esquina del ring y mientras entrenaban le dije a Nicolino: "¿Qué tal campeón, anda bien?". Y él hizo un gesto afirmativo con la cabeza. Me pidió que yo siguiera hablando. Nadie podía creer lo que estábamos viendo y menos el neurólogo, que con los ojos dilatados me afirmaba: "Este hombre tiene una capacidad de percepción superior a la media común. Es asombroso". Ocho días después invité a un colega del anterior y se repitió la escena. Mientras Locche paraba todos los golpes tenía la cabeza dada vuelta mirándome a mí. De esas diabluras hizo muchísimas.

Tengo presente a Eddy Perkins, quien demostró poseer una capacitación similar a la de Nicolino, sobre la técnica de este oficio tan difícil y a veces tan cruento. Al empezar la pelea, Perkins dio dos pasos atrás y lo miró sonriente, como si le dijera: ¿Ajá, a esto querés jugar?, pues yo también. Este negrito vivaz, con técnica depurada, no se dejó pegar. Igual que Nicolino. Cómo habrá sido aquella noche que el público estaba muy inquieto y lo demostraba. Al bajar del ring, el mendocino pasó al lado mío y con una risa apenas contenida me apuntó: "Esta noche puede decir por el micrófono que peleamos dos ladrones. Cada uno se llevó parte de la torta y listo".

Deseo citar a H. Bergson, quien analizó el tema de la percepción, de una manera profunda y de arista filosófica; él afirmaba que es un modo de conocimiento que, en oposición al pensamiento, capta la realidad verdadera, la interioridad, la duración, la continuidad de lo que se mueve y se hace, mientras el pensamiento lo roza por lo externo, la intuición se dirige al devenir.

Finalmente, Locche llevaba en su mollera un afinado órgano de elección y de decisión; pues como había dicho Ray Robinson, considerado el mejor boxeador del mundo en todas las categorías, también conocía la dimensión del tiempo y le agregó al boxeo, tal como lo hizo Cassius Clay, alegría y le quitó aspereza. Para él, encerrarse en el encordado era como subir a un escenario. Dentro de ese lugar, que más bien se asemeja a una jaula, si el público reía él lo hacía también. Hasta nos hacía guiños a los periodistas como si el contrincante no existiese. En el mejor de los sentidos su estilo era chaplinesco.

Me hubiera gustado, porque lo apreciaba mucho, verlo vivir el tramo final de su existencia con sus pulmones limpios y su andar cuasi el de un deportista en actividad. Con su perfil de captador de cualquiera que se le atreve y luego sonreír. Un verdadero radar humano. 

ROBARON A SABRINA PEREZ EN SU PELEA CON CAROLINA DUER

Las campeonas mundiales argentinas Carolina “La Turca” Duer y Sabrina Pérez, invicta, empataron en la noche del  viernes 24 de mayo  un combate que tuvo lugar en la localidad bonaerense de Punta Indio y la corona gallo OMB quedó vacante.
Si bien la favorita era Duer, resultó determinante el descuento de un punto que sufrió Pérez en el décimo round, por un cabezazo.
Uno de los jueces sumó 95-93 en favor de “La Turca”, otro 96-92 para Pérez y el tercero decretó la igualdad al computar 94-94.
Duer es la reina para el mismo organismo en la categoría supermosca, en tanto que “La Muñequita” Pérez posee el título ecuménico gallo AMB interino.
El choque fue la atracción de la velada que se realizó en el estadio del Instituto San Isidro de Verónica del partido bonaerense de Punta Indio.
“La Turca” (53,400 kilos) tiene 34 años y un palmarés conformado por 14 victorias, cinco de ellas por nocaut, un empate y tres reveses. Es campeona desde 2010 y venía de imponerse nada menos que a Marcela “La Tigresa” Acuña, pionera del boxeo femenino local, aunque en otro fallo cerrado.
Por su parte, la imbatida Pérez (52,900), nacida en Isidro Casanova hace 26 años, totaliza 10 victorias, dos de ellas antes del límite, y una parda.
Se consagró en 2011 y había logrado prevalecer en tres duelos mundialistas, mas la de este viernes fue la mayor prueba de su carrera y aprobó con nota destacada.

miércoles, 22 de mayo de 2013

El último día de Bonavena



Aquel viernes 21 de mayo de 1976, Don Chargin, poderoso empresario de boxeo que estaba a cargo del estadio Olympic, en el East Los Angeles, había tenido una conversación telefónica con Oscar Bonavena, que se hallaba en Reno. “Tenemos planes para ponerte en la cartelera del 15 de junio en Nueva York, Oscar. Podrías pelear con Howard Smith. Lo más importante es que, en la de fondo, van a pelear George Foreman y Joe Frazier, así que todo el mundo va a ver ese show”. La respuesta del boxeador fue inmediata: “Sólo espero que la bolsa sea buena. Aquí en Reno me prometieron una pelea con Ken Norton y no pasó nada. Ganarle a Billy Joiner hace un par de meses no me sirve, porque quiero rivales grandes. La idea me gusta. De todas formas, me estoy volviendo para Buenos Aires. Espero su llamada”.
Sin embargo, las apariencias engañaban. O al menos engañaron al promotor. Bonavena no estaba tan tranquilo ni tan seguro.
“Ese viernes 21, Oscar me llamó; se le notaba muy preocupado –recuerda Dora Raffa, su viuda-. Es más: me rogó para que rezara por él. Me dijo que iba a tomar el avión el día de mi cumpleaños –yo cumplo el 23 de mayo- y que llegaría el lunes 24: quería ver por la tele una pelea de Muhammad Ali (Nota de redacción: efectivamente, el 24 de mayo Alí venció a Richard Dunn por KOT en 5 en Munich, Alemania). Pero me aclaró que antes tenía una cosa que arreglar y que no le avisara a nadie, y mucho menos a sus hermanos, porque no quería preocupar a su gente. Por esa época solía llamarme hasta tres veces a la semana y siempre mandaba tarjetas, que hablaban de Dios y de nuestro amor. Estábamos separados, sí, pero siempre mantuvimos el vínculo”. Dora muestra algunas tarjetas que ha guardado celosamente: “Muerto, estaré enterrado dentro de ti”, dice una, escrita con trabajosa letra, casi infantil.
Razones tenía para estar mal. Apenas una semana antes, unos desconocidos habían ingresado al trailer donde vivía, en el lote de Lockwood. “Quedó una gran mancha negra en el suelo, donde hicieron la hoguera –contaría, tiempo después, la esposa del administrador del lugar, Barbara Wellington, a Alberto Oliva, corresponsal de El Gráfico en Estados Unidos-. Nosotros estábamos afuera de la ciudad. Bonavena declaró ante el sheriff que entre otras cosas, le quemaron el pasaporte, la tarjeta de residente y otras pertenencias personales. Era un tipo simpático y conversador. Eso sí, no sé de dónde pudo haber sacado los 10 mil dólares que cuesta ese trailer, porque no parecía estar lleno de plata, justamente. Este es un pueblo chico y todo se sabe...”.
Ese viernes, 21 de mayo, Oscar Bonavena salió -como hacía casi todas las noches-, en su Montecarlo marrón claro, rumbo al casino Harra’s, a jugar unos dólares. Cuando llegó, ya era pasada la medianoche. No sabía que unas horas después iba a yacer muerto, de un balazo en el corazón.

01|2
BONAVENA LLEGA A RENO Y SUEÑA CON UNA REVANCHA ANTE ALI.
Cuando llegó a Reno, el primero de febrero del 76, Oscar Bonavena tenía firmado un contrato con José Montano, promotor puertorriqueño de boxeo. Su última pelea oficial había sido el 1° de noviembre de 1975, en el Luna Park, donde venció por puntos en 10 asaltos ante Raúl Gorosito. En esa época era ya casi un trotamundos, porque venía de combatir en Hawai y de hacer una serie de combates en Italia. Su última presentación en los Estados Unidos había sido en 1974, cuando fue derrotado por Ron Lyle en Denver.
Montano vendió el contrato de Ringo a quien sería una pieza clave en su asesinato: Joe Conforte, un siciliano de 53 años, que llegó a los Estados Unidos cuando tenía once. Primero fue taxista, hasta que descubrió que había negocios más lucrativos. En 1955 se mudó a Nevada, abrió un prostíbulo ilegal y cuando quiso comprar al fiscal del distrito se dio cuenta de que había hecho una jugada equivocada: lo metieron 22 meses en la cárcel. No se dio por vencido. Y aunque estuvo preso dos años y medio por evadir impuestos, logró establecerse de nuevo, esta vez legalmente. Junto a su esposa, Sally Burguess, tomó el control del Mustang Bridge Ranch en el departamento de Storey en 1967. El establecimiento se llamaría luego simplemente Mustang Ranch. Uno de los hombres de confianza de Conforte era William Ross Brymer, de 32 años. En su prontuario constaban amenazas a una mujer (1966), posesión de narcóticos (1968) y asalto a mano armada. Era devotamente fiel a su jefe. Tenía un ojo de vidrio, ya que era ciego del ojo derecho.
Pero el personaje más atractivo era, sin duda, Sally Burguess Conforte. También siciliana, nacionalizada norteamericana, a los 65 era madre de tres hijos. Discapacitada de una pierna, con el tiempo pasó a vivir afuera de la fortaleza de Joe, separados así de hecho por causas que nunca trascendieron demasiado. De todos modos y aunque el dueño del establecimiento era Joe, se desprendía que su mujer era también su socia. Nadie hubiera supuesto que esa mujer canosa, regordeta, simpática y en edad de ser abuela, desencadenaría la tragedia.

LA NOTICIA del trágico fallecimiento de Oscar Bonavena y la carta que escribió la madre de Brymer a Dominga Bonavena, la mamá de Ringo.


23|11
CONFORTE SONRIE EN LA TAPA DE ROLLING STONE, 72.
A partir de 1971, el Mustang Ranch fue el primer prostíbulo legal del estado de Nevada y se convirtió en el más grande de todos. Tenía 54 habitaciones. Las mujeres que trabajaban allí también vivían en el establecimiento. Cobraban un promedio de 100 dólares por servicio, pero podían llegar a 500. La casa se quedaba con el 50%. Al principio no se aceptaba gente negra pero, con el tiempo, se llegó a abrir una dependencia especial para ellos. El lugar fue famoso desde su comienzo. Conforte, que tenía buenas conexiones con la mafia de San Francisco y también tenía algunos lazos con la Familia Bonanno de Nueva York, no descuidaba detalles. De hecho, sus chicas eran revisadas periódicamente por médicos que él contrataba para estar seguro de que no hubiera enfermedades sexuales. También era cuidadoso en organizar “fiestas especiales” para los jugadores fuertes que visitaban los casinos. Un periodista de Las Vegas, Colin McKinlay, llegó a escribir que “Las mujeres eran más hermosas que cualquier fantasía que podía tener un hombre”. Entre esas beldades, una sería protagonista de esta historia: Cheryl Anne Rebideaux, conocida como “Daisy”quien, a los 24 años, y luego de haber tenido un romance con Ross Brymer, fue presentada por Sally a Bonavena. Así se acordó un casamiento de conveniencia, para que Oscar tuviera su residencia definitiva en los Estados Unidos. Se casaron el 19 de febrero del 76 ante el juez John Gabrielli. La libreta de casamiento fue enviada al domicilio de los Conforte, en el número 3115 de la Sullivan Lane de Reno. Por razones que nunca fueron aclaradas, ella desapareció poco tiempo después.
¿Qué hacía Bonavena en el Mustang Ranch?  Allí efectuó solamente una pelea, la del 26 de febrero del 76, cuando le ganó por puntos a Billy Joiner, quien tenía más derrotas que victorias: había perdido con Larry Holmes, Zora Folley, Sonny Liston y Alvin “Blue” Lewis, entre otros. Bonavena quedó desencantado. “Nunca me sentí tan mal en la vida –le contó a su esposa, Dora-: la gente cenaba, se reía y nosotros nos peleábamos; sí, parecía el circo romano. Yo no quiero esto, quiero una pelea grande, en serio, no sé qué carajo hago acá”. En esa época, Oscar estaba séptimo en el ranking mundial. Cuando llegó a Reno lo hizo acompañado de un manager, Lorren Cassina, pero cuando este le ofreció una pelea en Albuquerque, Nuevo México, Ringo dijo que no. Cassina se fue y se oficializó el contrato con Sally Conforte.
Oscar se pasaba gran parte del día junto a Sally Conforte, que era su manager oficial. Se hicieron muy amigos. Demasiado, según el runrún de la ciudad. Ringo y Sally eran vistos públicamente, porque ninguno escondía su relación, que era amistosa según ellos e íntima para los demás. Alguna vez, cuando se efectuó una gran fiesta en el Mustang, Oscar cometió lo que fue un grave error. “Bienvenidos, espero que les guste mi lugar”, les dijo a varios invitados. Cuando se enteró, Conforte fue derecho al grano: “Con mi mujer hacé lo que quieras, pero no te metas en mi negocio”.
Joe no hablaba en broma.

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BONAVENA Y SALLY SON LA BESTIA y LA BELLA.
Tras llegar a Reno, y conocer a Conforte, Bonavena se enteró de las novedades. Una, que Conforte no podía figurar como su manager porque había estado cinco años en prisión. La otra, que Sally, la esposa, que andaba por los 65 años, sería su manager. Sally había sufrido un choque automovilístico y, luego de cuatro operaciones, no logró restablecerse del todo. Caminaba dificultosamente y tenía sobrepeso. El blanco de su cabello la hacía parecer aún más mayor. Ambos se llevaron bien desde el primer día. Firmaron un contrato por dos años: el boxeador recibió 7.000 dólares en el momento y se comprometió a pagar el 10% de su bolsa a Conforte. Sally, además, le regaló 3 mil dólares de su propio bolsillo. Cuando se anunció la pelea con Joiner, Oscar y Sally posaron para las fotos; en el cartel de publicidad se leía: “La bella y la bestia”.
En esa época, Oscar estaba acompañado por el argentino Julio Morales, que estaba ligado al ambiente artístico. Primero vivieron en un hotel y luego, por 12.500 dólares Sally compró un trailer que estaba a dos kilómetros del Mustang Ranch. Después de su debut en Reno –que fue también su única pelea en esa ciudad–, recibió un contacto telefónico con José María Otero, por entonces corresponsal de El Gráfico en España. Otero, quien comenzaba a incursionar en el negocio del deporte, le ofreció una pelea con el español José Manuel Ibar, “Urtain” –un vasco que arrastraba multitudes-, por una bolsa de 30 mil dólares. Oscar le comunicó la novedad a Conforte, aunque finalmente la pelea no se hizo. “Yo lo acompañaba a todos lados –recuerda su hermano, José, gran compañero de Oscar– y si se hubiera hecho esa pelea, todo habría sido distinto. Todavía hoy no me perdono el no haber estado junto a él”.
Como Conforte no sabía nada de boxeo –y Sally menos– Oscar comenzó a desplegar sus contactos, buscando peleas. Llegó a tener una oferta para combatir con Alí en Guatemala, por 500 mil dólares, hasta que un terremoto canceló los planes. Se habló de un encuentro con Ken Norton, en Las Vegas o Montecarlo, pero tampoco se concretó.
Mientras tanto, Ringo, que no tenía mucho para hacer en Reno, comenzó a frecuentar cada día más a Sally, quien pronto mostró un cariño muy especial para ese “chico grande” que la hacía reír todo el tiempo con su simpatía. Se hicieron amigos, muy amigos. Ella se sentía sola porque su marido, diez años menor, siempre estaba ocupado.
Todo marchaba bien, salvo un detalle que a Conforte no le gustó: todas las propiedades estaban a nombre de Sally ya que él, por sus antecedentes penales, no podía arriesgarse a tenerlas.
Conforte, pues, no vio con buenos ojos la relación de ambos. La tormenta se ceñía sobre el boxeador y su manager.

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FIESTA, ALCOHOL Y FURIA EN LA NOCHE DEL MUSTANG RANCH.
La relación entre Joe y Sally se iba resquebrajando muy rápidamente. El comenzó a pasar algunas propiedades a su nombre. Y ella, a respaldarse en Oscar. Los hechos se precipitaron barranca abajo el sábado 15 de mayo, cuando se hizo una gran fiesta para inaugurar el Mustang Ranch 3, al que se sumarían 72 chicas más. El lugar incluía máquinas tragamonedas y había que llevar por lo menos 200 dólares para poder entrar. La fiesta fue tomando color a medida que pasaban las horas y corrían las bebidas, proporcionadas con generosidad por Joe. Fue entonces cuando, alrededor de las cuatro de la mañana, Bonavena sostuvo una fuerte discusión con Willard Brymer, el guardaespaldas privado de Conforte. El hombre, de gran físico, había llegado a hacer guantes con Ringo. Esta vez fue en serio, porque a medida que fueron subiendo de tono las palabras, y seguramente empujados también por la bebida consumida –Oscar nunca fue un hombre de beber demasiado alcohol-, terminaron yéndose a las manos y, como no podía ser de otra manera, Brymer terminó nocaut. Cuando Joe se enteró de esto, decidió prohibirle la entrada a su local a Bonavena. Era la forma más práctica de darle pasaporte a Brymer para hacer lo que quisiera.
Lo primero que hizo Brymer al día siguiente, sábado 16 de mayo, fue ir al trailer de Oscar y destruir todo lo que había. Incluso, le quemó el pasaporte. Era una clarísima señal de que estaban hablando en serio. Julio Morales desapareció y Oscar se recostó en Sally. Ella no solo le prometió su total protección: primero, le entregó un revólver calibre 38 y luego se ofreció a viajar con él a San Francisco, para ir al consulado argentino y renovar el documento, cosa que hicieron. El viaje tuvo sus riesgos, porque Sally se vio obligada a pedir protección policial, tras haber recibido algunas llamadas amenazantes. Se olfateaba la tragedia. Oscar regresó el miércoles 19 de mayo al Mustang Ranch, a eso de las diez de la noche, “Por supuesto, no lo dejaron entrar –recordó una empleada del lugar, Juanita Restrepo–. Hubo empujones entre él, Brymer y un par de guardias y tuvo que bajar Sally para que la cosa se calmara un poco. Bonavena anunció que el lunes se volvía a Buenos Aires, pero  antes quería la copia de su contrato. Tuve miedo, porque conocía a Brymer y compañía”.
22|5
06.30 hs: RINGO ES FUSILADO. UN BALAZO AL CORAZON.
Nadie sabe por qué Bonavena volvió al Mustang Ranch ese sábado 22 de mayo a las 6 de la mañana. Un viejo periodista de boxeo de Reno nos dijo que lo habían provocado a través de una llamada al Harra’s, donde estaba jugando: “Fue una trampa, Oscar no midió que, si se aparecía por el Mustang Ranch, era cadáver”.
Oscar bajó de su auto y, a los gritos, anunció que iba a entrar de cualquier manera. John Coletti, otro guardaespaldas de Conforte, le pidió que se retirara. Fue inútil. Un balazo le destrozó el corazón y allí quedó, en el medio de la calle. Coletti miró a su derecha y ahí estaba Brymer, con el arma a la altura de su cadera. Luego se metió en la cocina y comenzó a comer cereales con leche. “¿Por qué lo hiciste?”, le preguntó un empleado, Jim Peri. “Le dije que se quedara quiero. Metió la mano en la bota, tenía un arma. Entonces le tiré”, fue la respuesta. En verdad, sí se encontró un 38 en la bota derecha de Oscar, lo que no se entiende porque él era zurdo.
Según el sheriff Bob De Carlo, la muerte se produjo entre las 6.15 y las 6.30 de la mañana y el disparo se efectuó a una distancia de 28 metros. “Bonavena fue asesinado por un arma de alto calibre –recuerda Juan Larena, relator de boxeo de Combate Space, que viajó a Reno enviado por editorial Abril–. Brymer no tenía permiso para portar armas, pero esto era diferente, porque la prohibición no incluía armas de caza. Yo hablé apenas un día después con Conforte. 'Fui un estúpido, porque lo alojé en mi casa y los traté a él y al otro (Morales) a cuerpo de rey. Lo que empezó a molestarme fue que anduvo diciendo que se iba a quedar con el Mustang Ranch. Al final, le dije que se volviera a la Argentina y le di un pasaje y varios miles de dólares. Le mandé a decir que, si volvía al Mustang, yo no me responsabilizaría por su vida'. Eso fue lo que me dijo Conforte. Hasta nos sacamos una foto juntos”, recuerda Larena.
El arma fue una Remington 30-06. Las balas tenían punta blanda de plomo y podían llegar a una velocidad de mil metros por segundo: al entrar en contacto, el proyectil se deshace en partículas minúsculas. Tal es su peligrosidad que fue prohibida por la Convención de Ginebra. Esa arma, modelo 03 AS, hallada sin huellas digitales, fue la que terminó con la vida de Oscar. Fue disparada por Brymer, aunque no sabe si fue desde el techo del establecimiento o desde una de las torres. Pero, eso sí: “Debido al ángulo del tiro, y el hecho de que la bala debió haber pasado entre los barrotes de la puerta a unos ocho centímetros entre uno y otro, las chances eran de una en un millón de que Brymer hubiera matado intencionalmente a Bonavena”, escribió Alberto Oliva, corresponsal de El Gráfico, quien cubrió todos los hechos posteriores a ese trágico 22 de mayo. Brymer dijo que no tuvo intención alguna de matar a Bonavena, sino de ahuyentarlo. Finalmente le dieron dos años de cárcel. Con una fianza de 250 mil dólares, quedó en libertad.

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BRYMER MUERE. Y CON EL SE VA LO QUE OCURRIO ESA MADRUGADA.
Sally Conforte murió en 1992. El 27 de junio del 2000, Brymer fue hallado muerto en la casa de un amigo en la Well Avenue, de Reno. Tenía 55 años. Joe Conforte está radicado en Brasil. Oscar Bonavena, Ringo, sigue vivo en el alma de la gente que jamás lo olvidará.

lunes, 20 de mayo de 2013

Matthysse derrotó al estadounidense Peterson en Atlantic City


Con este triunfo, Matthysse se ganó el derecho de unificar el cetro superligero CMB, ante el campeón regular, el estadounidense Danny García, en pelea a disputarse el 7 de septiembre en Las Vegas.

La velada tuvo como escenario el Boardwalk Hall, donde el campeón welter de la FIB, el estadounidense Devon Alexander, retuvo la corona al vencer por nocaut técnico en el séptimo asalto al inglés Lee Purdy en el combate estelar.

El desenlace del pleito de Matthyse se produjo a los 2 minutos y 14 segundos del tercer capítulo, después de caídas de Peterson -en la última quedó prácticamente nocaut en la lona- cuando el árbitro local Steve Smoger detuvo las acciones y dictaminó el nocaut técnico. 
El argentino (63,500 kilos) revalidó su condición de boxeador contundente al tener por la lona en tres ocasiones a Peterson     (63,900) en menos de 9 minutos de combate. 
En el segundo asalto, el noqueador de Trelew derribó al púgil oriundo de Washington con una izquierda voleada que se estrelló en la frente. Tras retroceder por la violencia del impacto, el estadounidense quedó entre las cuerdas pero se repuso luego de la cuenta de protección. 
Los golpes de Matthysse erosionaron a Peterson, que en el tercer capítulo nuevamente visitó el tapiz tras recibir un potente cruzado de izquierda y otra vez el árbitro le realizó una cuenta protectora. 
Pero de inmediato el chubutense se fue sobre su rival y con otra combinación de golpes -derecha e izquiera cruzada-, derribó a Peterson, quien muy sentido y resignado vio cómo Smoger se apiadaba de él y detenía el combate.  
"Soy el mejor de las 140 libras (63,500, superligero). Quiero pelear con Danny García -campeón del CMB-, y estoy seguro que la empresa Golden Boy (de Oscar De La Hoya) me conseguirá la pelea", declaró Matthysse con alegría, mientras se abrazaba con su técnico Luis "Cuty" Barrera y todo su equipo. 
"Me abrieron la cabeza las peleas que me dieron por perdidas ante Zab Judah y Devon Alexander -fueron fallos localistas-, y me resularon útiles para darme cuenta que hay que estar muy bien preparado y definir de esta forma", reconoció Matthysse, al recordar las únicas dos derrotas que tiene en su carrera. 
"En el segundo round me di cuenta que mis manos le dolían a Peterson. Por eso intensifiqué mi accionar y sabía que le ganaba antes del límite. Me preparé a conciencia durante más de dos meses. Dio su fruto", contó el púgil de Chubut, que le dedicó la victoria a su pequeña hija Priscila. 
Peterson elogió el legítimo triunfo rival. "Reconozco que fue el mejor boxeador que enfrenté en mi carrera. Me ganó bien a pesar de que me pegó detras de la cabeza y quedé un poco aturdido", explicó resignado el titular superligero AMB. 
Por su parte, el directivo de Golden Boy Promotions, Richard Schaefer, sentenció que Matthysse "es el nuevo Manny Pacquiao", por la "contundencia de sus golpes" y la forma "explosiva" para definir los pleitos. 
Matthysse tuvo serios inconvenientes para viajar a Estados Unidos. Primero se sobrepuso a un atentado que sufrió su pasaporte a dos días del viaje. Luego a los trámites urgentes que tuvo que hacer para poder abordar el avión del miércoles y finalmente al propio viaje de 13 horas que lo depositó en Atlantic City apenas dos días antes de la pelea. 
Durante la pelea, el referí Smoger intentó de alguna manera proteger a Peterson en forma deliberada: le brindó 18 segundos de recuperación tras la primera caída y 21 en la siguiente. 
Con esta victoria, Matthysse elevó su palmarés de 34 peleas ganadas (32 antes del límite) y dos reveses.

Viñas noqueo a Muñoz



La rionegrina Betiana Viñas, campeona pluma de Plata del CMB, noqueó en el sexto round a la retadora mexicana Cyntia Muñoz, y retuvo el título en una pelea disputada en la localidad de Fernández Oro, en la provincia de Río Negro.
La velada se desarrolló en el Gimnasio Sthimpra, donde Viñas expuso por primera vez el cinturón de Plata CMB de la categoría pluma.
Resolvió el pleito tras descargar una serie de golpes contra las sogas sobre su rival, a la que remató con un impecable gancho de izquierda en la zona hepática.
La mexicana quedó de rodillas en la lona y escuchó toda la cuenta por parte del árbitro argentino Néstor Burgos.
La pupila del ex campeón pluma de la OMB, el mendocino Pablo Chacón, se apoderó del centro del ring desde el comienzo del pleito y fue dominadora de las acciones mediante un buen boxeo y con golpes efectivos que le dieron brillo a su triunfo por la vía rápida.
Viñas, de 27 años de edad, con esta victoria elevó su palmarés a 8 peleas ganadas (2 nocauts), 4 reveses y un empate.
En el semifondo, el ex campeón pluma AMB, el mendocino Jonathan Barros -también pupilo de Chacón-, derrotó por nocaut en el quinto asalto al bonaerense Diego Alberto Chávez.

sábado, 11 de mayo de 2013

Omar Narváez contra "Maravilla" Martinez: "Las mías son victorias verdaderas"


A dos semanas de defender por octava vez su título supermosca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), Omar Narváez cuestionó hoy a su colega Sergio "Maravilla"Martínez, a quien consideró que le "regalaron" la pelea ante el británico Martin Murray. 

"Estoy contento porque no suelo hacer grandes publicidad, como otros, pero con diez días nos alcanza para llenar un Luna Park. La gente se va contenta, mis peleas son victorias verdaderas y nunca tuvieron que ayudarme con los puntos ni darme una victoria cuando no lo era", afirmó Narváez, marcando claras diferencias con Martínez.

Y su opinión sobre "Maravilla", que hace dos semanas defendió en las tarjetas por primera vez su título mediano del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) en el estadio de Vélez, no frenó. 

"No fue tan así lo que vendió. Yo lo conozco desde los 20 años cuando apareció en el CENARD y nunca pareció un pibe de venir de una clase media baja, sino un pibe de estar bien. Esto te das cuenta al conocer a la persona. Nunca habló de lo que contó en su libro o narró en televisión, pero mucha gente compró eso, detrás de eso hay mucha gente que está disconforme por todo lo que dijo y prometió y no pudo cumplir", recordó. 

Y siguió: "Da bronca y sé entender de que se trata este juego. A mi nunca me gustó, siempre elegí estar en mi ciudad y con mi familia. Prefiero vivir con este perfil bajo, no ganaré la plata que ganan los demás, pero preferí vivir cerca de mi familia y mis hijos. Tuve la oportunidad de irme a Europa y a Estados Unidos pero me quise quedar en mi país, con mi familia, y soy feliz". 

En referencia a la polémica victoria de Martínez, por tres puntos de diferencia pese a que cayó a la lona en el octavo round por un directo del británico Murray, el "Huracán"Narváez aseguró que "fue un fallo muy cerrado". 
"Si era en otro lugar, Maravilla no ganaba. Es un colega, lo aprecio, me encanta su éxito, pero da bronca cuando se lo pone en el primer lugar por lo que factura. Yo soy campeón desde hace once años y la peleé desde un lugar más abajo", indicó en declaraciones radiales.

Narváez defenderá su título ante el mexicano Felipe Orucuta, quien sustituirá a su compatriota Daniel Rosas, que se lesionó y no podrá pelear, en un combate a efectuarse el sábado 25 de mayo en el estadio Luna Park. 

El púgil argentino pondrá en juego por séptima vez el cinturón supermosca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) ante el ahora número uno en el ranking, el mexicano Orucuta, reemplazante de su compatriota Rosas, quien "reportó una lesión" a esa entidad y "perdió" el derecho de combatir, de acuerdo a lo que informó el promotorOsvaldo Rivero. 

El "Gallito" Orucuta (27-1-0/23 KO) nació el 13 de octubre de 1985 en Atizapan de Zaragoza. El chubutense Narváez (38-1-2/20 KO), de 37 años, en su última presentación le ganó en decisión unánime en 12 rounds al boricua David Quijano, el 15 de diciembre pasado, en la ciudad de Tucumán. 

El zurdo nació el 10 de octubre de 1975 en Trelew y, tras una destacada campaña como amateur, participó en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 y Sydney 2000, año en que debutó como profesional. 

Se consagró campeón mosca OMB al derrotar por puntos en 12 rounds al nicaragüenseAdonis Rivas, cuando el Luna Park reabrió sus puertas al boxeo en julio de 2002.

martes, 7 de mayo de 2013

SE FUE UN GRAN PERIODISTA, UN CABRON...UN QUERIDO AMIGO



Falleció el domingo 28 de abril Julio Ernesto Vila, quien fue uno de los grandes periodistas argentinos de boxeo y clasificador del Consejo Mundial de esa disciplina durante su época de oro.
Vila había nacido el 18 de junio de 1938 en Villa Dolores, Córdoba, y murió a los 74 años, dejando a la posteridad lecciones magistrales de análisis y comentario de pugilismo.
En 1945 se mudó a Buenos Aires y se convirtió, además, en un recopilador de la historia del boxeo en Sudamérica, siendo reconocido entre los más grandes expertos del mundo.
Trabajó en las revistas "KO Mundial", "Codex Deportiva", "El Gráfico", y en todas las emisoras de radio de la ciudad entre 1960 y 1995.
Desde 1993 hasta 2007 fue comentarista del ciclo "Boxeo de Primera" de TyC Sports, junto al relator Osvaldo Príncipi.
También hizo periodismo en Canal 9 y Telefe en distintos períodos y realizó una colección de fascículos semanales llamada "20 campeones y una leyenda" (1996-1997).
Fue clasificador del Consejo durante 37 años y resumió su extensa carrera profesional es el libro "El boxeo y yo", publicado por ediciones Al Arco en 2009.

domingo, 28 de abril de 2013

Le roban la pelea al inglés Murray


Un escandaloso fallo de los tres jueces le dieron la victoria al púgil argentino Maravilla Martínez, quien fue a la lona en dos oportunidades, terminó extenuado y con un corte en el párpado.

El público y los comentaristas se fueron con un sabor agridulce. "Perdió claramente sobre el ring. Fue un pallo desproporcionado", dijo el relator de Rivadavia.
"Ganó en las tarjetas pero perdió en el ring", dijo el relator de Mitre.

"Sé que al final de la pelea siempre levanto. Eso saque al final. Lo tuve mal a Murray en el round 11", dijo Martínez.

En el combate hubo una gran diferencia entre un púgil técnico y dúctil y otro empeñoso, pero que perdió ampliamente.

Primer round: parejo toma la iniciativa el argentino
 y bien agazapado Murray que espera y no desespera y espera en las cuerdas. 10 -10

Segundo round: Toma la iniciativa Martínez y llega al plexo con un golpe. El británico cierra la guardia y lanza furtivamente el 1-2, sin éxito. 10 - 10

Tercer round: Lleva la iniciativa Martínez que lanza más golpes, pero la mayoría va al vacío. El inglés va con la izquierda en puntín y casi nunca saca la derecha. Otro round parejo. 10-10

Cuarto round. Intercambio de golpes y el inglés parece más preciso. Un golpe bajo de Murray obliga al árbitro a dar un minuto a Martínez para que se reponga. Termina el round con golpes de ida y vuelta
10 para Martínez 9 para Murray.

Quinto round. Martínez toma la iniciativa y va adelante agazapado. Entra un potente derechazo del inglés que ahora se acerca al argentino. Un cross del inglés llega en el rostro de Martínez. El árbitro amonesta al argentina. 10 para Murray 9 para Martínez.

Sexto round: Martínez cambia los ángulos para evitar recibir los golpes. Se pelea a distancia. Una violenta derecha de Martínez levanta la tribuna. 10 - 10

Séptimo round: Murray precisio con  un uno y dos y el argentino tiene un corte bajo el párpado izquierdo. El inglés toma la iniciativa. 10 para Murray 9 para Martínez.

Octavo round: Martínez intenta ir adelante y Murray lo contiene y un violento derechazo del británico en el rostro del argentino al que lo envía a la lona. No se desespera Murray. 10 para Murray 9 para Martínez

Noveno round: El argentino luce cansado y Murray aplica los mejores golpes. Va a la ofensiva y a veces baja la guardia desafiando a Martínez. Una derecha e izquierda impactan en el argentino que sigue sangrando. 10 para Murray y 9 para Martínez.

Décimo round: Murray más íntegro golpea con mayor precisión con la derecha en el rostro, marca la distancia. El argentino busca un derechazo salvador. Otro derechazo y el argentino va a la lona. El argentino acude a abrazar al rival. Domina Murray frente a un rival cansado. Murray 10 Martínez 8.

Décimo primero round: Maravilla Martínez va a buscar el golpe salvador y recibe golpes duros del británico que cierra la guardia y empiza a cerrar la pelea. El uno - dos de Murray hace tambalear al argentino. 10 -10.

Décimo segundo round:  Martínez va adelante desesperado que lo espera tranquilo. Pesan los 38 años del local frente a los 30 del inglés. Murray lanza un cross que pega en el rostro de Martínez. la pelea termina golpe a golpe 10-10

Gana Murray. Tarjeta de emebol: 119 para Murray 114 puntos

Los tres jueces dieron la misma puntuación 115 para Martínez y 112  para Murray

martes, 16 de abril de 2013

Farid Salim, un sencillo campeón


La calle fue su lugar de entrenamiento y su ring inicial. Sus hermanos fueron sus primeros contrincantes y a la vez sus entrenadores.Farid Salim, nació y se crió en una familia de deportistas y profesionales; comenzó a boxear a los 11 años y las cualidades que lo convirtieron en campeón de este deporte le llegaron en forma innata.
 
Fuerza, resistencia, velocidad, coordinación, flexibilidad, concentración y equilibrio, son aptitudes claves para quien dedica su vida al boxeo. Y fueron estas capacidades, las que gobernaron la vida de Farid, para llevarlo muy lejos, y transformándolo en un verdadero campeón, tanto en Argentina como en Latinoamérica. 

"Empecé a estudiar medicina, al igual que algunos de mis hermanos, pero a diferencia de ellos, yo abandoné al año para dedicarme de lleno al boxeo", contó Farid en compañía de su mujer, BárbaraHennesy.
Desde muy pequeño Farid comenzó a practicar este deporte con sus hermanos y vecinos, en la vereda de su barrio. Y con apenas 11 años y 45 kilos consiguió su primer combate, "... me pagaban 5 pesos por pelea en ese entonces. Pero como la gente muchas veces tiraba plata y monedas al ring, yo salía con mucho más de lo prometido", recordó Farid, agregando que para ellos, provenientes de una familia muy humilde, ese dinero les venía fantástico. 

La vida del boxeador profesional lo llevó en numerosas oportunidades a los Estados Unidos, y de esta manera conoció a su actual mujer, desde hace más de 50 años, Bárbara Hennessy. "La primera vez que la vi me sentí muy atraído. Y desde ese primer momento que nos conocimos en Nueva York, ella enseñándome ingles y yo castellano, nos volvimos inseparables", contó Farid. Hoy ambos han formado una hermosa familia con dos hijos: Carolyn, que es una gran artista, Farid, que es geólogo; y 4 nietos. 
Destacarse en un deporte tan duro como éste no es para nada sencillo. Y es que mucho valor y coraje fue lo que Salim debió demostrar para subirse al ring a enfrentarse muchas veces con los mejores del mundo: "... como el Huracán Carter, al tipo que metieron 20 años presos injustamente, Joey Archer, Joey Giambra, Ted Wright y Yama Bahama”, detalló Farid.
La historia del deporte salteño seguramente nunca podrá olvidar a este notable boxeador de ascendencia siria. Hijo de don Salomón, un gran deportista y ejemplo para sus hijos, que llegó y se radicó en nuestra ciudad entre 1908 y 1910; es hermano de 8 varones y 3 mujeres. Farid, criado en el seno de una familia muy unida y feliz, nunca dejo de luchar por sus sueños de ser campeón. Y siempre supo dar el ejemplo de humildad y unión. Después de todo, mi abuelo, Roberto Solá, siempre decía que su papá Don José Vicente, que también crió una familia de muchos hermanos, nunca se cansó de decir y repetir a sus hijos, que sean tan unidos como lo son los Salim.
Farid Salim

Alias      Turquito   
Country    Argentina  
Global Id  26986      
Hometown   Salta, Salta, Argentina
Birthplace Salta, Salta, Argentina
Division   Middleweight
Born       1936-09-09 
Height     185cm      


Career Record ©www.boxrec.com

Date       Opponent                  Location                  Result      
1966-08-01 Eudoro Robledo            Tartagal, AR              W TKO  8 
1966-07-01 Raul Ibarra               Rosario de la Frontera, A W TKO  4 
1966-05-13 Marcelo Garnica           Cordoba, AR               W PTS 10 
1966-02-16 Walter Villa              Salta, AR                 W KO   2 
1964-10-09 Andres Antonio Selpa      San Miguel, AR            NC NC   5 
1964-09-18 Andres Antonio Selpa      Salta, AR                 W PTS 10 
1964-03-01 Alfredo Yacanto           Salta, AR                 W PTS 10 
1964-01-01 Hugo Daniele              Salta, AR                 W PTS 10 
1963-12-27 Hector Mora               Salta, AR                 W PTS 10 
1963-09-14 Rubin Carter              Pittsburgh, US            L UD  10 
1963-07-13 Joey Archer               New York, US              L UD  10 
1963-03-01 Ramon D Rocha             Salta, AR                 W PTS 10 
1963-01-01 Juan Carlos Munoz         Salta, AR                 W PTS 10 
1962-08-04 Wilbert McClure           New York, US              L UD  10 
1962-05-01 Gregorio Gomez            Salta, AR                 W PTS 10 
1962-03-10 Joey Giambra              New York, US              W UD  10 
1961-11-25 Yama Bahama               New York, US              L MD  10 
1961-10-28 Ted Wright                New York, US              W UD  10 
1961-10-13 Alejandro Gallardo        Salta, AR                 W PTS 10 
1961-08-12 Mario Tarsetti            Buenos Aires, AR          W PTS 10 
1961-07-29 Jose Caceres              Mar del Plata, AR         W TKO  5 
1961-05-19 Luis Toledo               Salta, AR                 W PTS 10 
1961-03-17 Bernardo Romero           Cordoba, AR               W TKO  3 
1961-02-24 Luis Toledo               Mendoza, AR               D PTS 10 
1961-02-17 Alfredo Yacanto           Mendoza, AR               W SD  10 
1961-01-27 Mario Tarsetti            Mar del Plata, AR         L PTS 10 
1960-12-12 Sixto Tiselli             Salta, AR                 W KO   6 
1960-09-24 Ubaldo Francisco Sacco    Buenos Aires, AR          W PTS 12 
        Argentina (FAB) Middleweight Title
1960-09-03 Roberto Veliz             Tartagal, AR              W KO   3 
1960-08-13 Andres Antonio Selpa      Buenos Aires, AR          W UD  10 
1960-07-27 Osvaldo Noel Arias        Salta, AR                 W KO   4 
1960-07-20 Alfonso Moreno            San Salvador de Jujuy, AR W KO   3 
1960-06-27 Antonio Diaz              Salta, AR                 W PTS 10 
1960-05-21 Ubaldo Francisco Sacco    Buenos Aires, AR          D PTS 10 
1960-05-05 Conrado Vera              Salta, AR                 W TKO  6 
1960-04-22 Gregorio Zamora           Salta, AR                 W PTS 10 
1960-02-26 Ramon Perello             Salta, AR                 W KO   7 
1960-01-20 Juan Carlos Duran         Buenos Aires, AR          W UD  12 
        vacant Argentina (FAB) Middleweight Title
1959-12-16 Ubaldo Francisco Sacco    Buenos Aires, AR          W UD  10 
1959-12-02 Marcelo Decoud            Buenos Aires, AR          W PTS 10 
1959-11-20 Alfredo Yacanto           Salta, AR                 W PTS 10 
1959-11-04 Gregorio Zamora           Salta, AR                 W PTS 10 
1959-10-23 Julio Camino              Salta, AR                 W TKO  5 
1959-09-01 Alejandro Gallardo        Cordoba, AR               D PTS 10 
1959-07-24 Hector Romero             Salta, AR                 W KO   3 
1959-06-20 Gregorio Zamora           Cordoba, AR               W PTS 10 
1959-06-05 Ramon Gregorio Oliva      Cordoba, AR               W KO   2 
1959-05-30 Hector Martinez           Cordoba, AR               W KO   3 
1959-02-25 Esteban Caprani           Buenos Aires, AR          W PTS 10 
1958-12-03 Marcelo Videla            Buenos Aires, AR          W TKO 10 
1958-11-12 Jose Angel Manzur         Buenos Aires, AR          W PTS 10 
1958-10-25 Esteban Caprani           Buenos Aires, AR          W PTS  8 
1958-09-13 Marcelo Videla            Buenos Aires, AR          W PTS 10 
1958-08-02 Ambrosio Gomez            Cordoba, AR               W KO   3 
1958-06-04 Santos Galvan             Buenos Aires, AR          W TKO  1 

Record to Date

    Won 46 (KOs 18) 
    Lost 5  
    Drawn 3
    Total 55